El equipo ya sabía del problema, pero nadie avisó que ya estaba resuelto.
Hace poco, en un grupo de trabajo, alguien reportó un error en un sistema. Se avisó a todos los jefes —excelente— pero nadie comunicó cuando el problema ya se había solucionado 😅.
El resultado: varios siguieron preocupados y tomando decisiones basadas en información desactualizada.
Como líderes de TI, no solo debemos comunicar los problemas, sino también los cierres. Esa “sobrecomunicación” estratégica mantiene a todos alineados, evita malentendidos y mejora la confianza en el equipo.
Y esto no solo aplica a incidentes técnicos.
Aplica también cuando hay avances, decisiones importantes o cambios en una estrategia. La sobrecomunicación, bien aplicada, genera claridad, confianza y cultura de transparencia. Eso tiene un valor enorme en cualquier equipo de TI.
Claro, hay que usar criterio —no todo se debe compartir—, pero cuando se trata de mantener a todos sincronizados, un mensaje a tiempo vale oro.
✅ Comunica el inicio y el final.
✅ Evita el ruido, pero no el silencio.
✅ Y recuerda: lo que no se comunica no existe.
💬 ¿Te ha pasado algo similar en tu equipo?

